Expansión

Para mejorar la calidad de los vinos fueron claves las mejores tecnológicas en la elaboración y la creación de una bodega de crianza de más de  1.000 barricas de roble, dimensionando siempre las instalaciones para un crecimiento gradual y sostenible que salvaguarde la calidad de sus vinos.

Desde 1951, tras la entrada como socio del distribuidor Francisco Quintana, la bodega abrió mercados en Austria, Alemania, Benelux, Dinamarca, Inglaterra, Suiza, EEUU y Japón, entre otros países, al tiempo que ganaba presencia en Rioja y el resto del país. La exportación supuso el 40% de la comercialización.

En 2010, la bodega pasa a manos de Bodegas Navarro López, de Valdepeñas, perteneciente a la familia del mismo nombre, también con un profundo arraigo en el mundo del vino, desde 1904, cuya historia parecía haber transcurrido paralela a la de Bodegas Valoria. Con ellos, aprovechando el canal de distribución de Navarro López, consiguió alzar sus cifras de ventas y comercializar más del 70% en exportación y un  30% sus ventas de nacional.

A día de hoy, se presenta como una de las bodegas con mayor proyección de toda la Rioja, ampliando su línea de expansión y creciendo de manera sublime.