Vanguardia y diseño

En 1988 se produjo otro hecho importante, dado que Bodegas Valoria contrató a uno de los expertos en Marketing y Comercialización de una de las firmas más importantes de la DOCa Rioja. Así, rompió moldes con la presentación de la familia de vinos de Viña Valoria, tanto en el etiquetado como en la propia botella como rasgos identificativos que se mantienen en la actualidad.

Premiadas internacionalmente, las etiquetas rompían con el diseño reinante en aquellos años. La imagen del Dios Baco junto a dos angelotes y enmarcado en dos columnas es, desde entonces, la protagonista de estas etiquetas.